Acabo de encontrarme por casualidad con esta película, que vi hace años en un festival de cine argentino ultraindependiente en Lima. Es una adaptación libre, trasnochada y espectacular del 1984 de Orwell. Disfrútenla que está completa:
En el folclor japonés, Onibaba es una vieja-demonio que vive en el campo, lleva el pelo desarreglado y tiene la boca grande y ataca a la gente, a la que se come. Basándose en esta tradición y mezclándola con una parábola budista sobre una mujer celosa de las virtudes de su nuera, que se pone una máscara para asustarla hasta que en castigo Buda hace que la máscara se quede para siempre pegada a su cuerpo, el director Kaneto Shindo creó Onibaba (1964), una película perturbadora y estupenda. El escenario de Onibaba es minimalista al extremo: dos cabañas, una cueva y un camino de follaje que va del río hasta un profundo hoyo lleno de cadáveres, tres protagonistas y una máscara. La historia mezcla casi modificar el mito de Onibaba y el de la suegra con la máscara, ambos familiares para el público japonés, y sólo añade un elemento, que se convierte en determinante en el film: el contexto de la guerra. La guerra entre dos facciones está destruyendo Japón, y en el campo, a or...
Bueno, la verdad no me gusto ,no terminé de verla ,llega a los 40 minutos.............
ResponderBorrarme parecio absurda , muy lenta........
el tema de los sustitutos me acerco más a la realidad......
Hola Luz Mery,
ResponderBorrarTodo bien. La película forma parte del cine ultra-independiente argentino reciente (más experimental y arriesgado que el cine independiente). Y claro que cuando uno se arriesga no siempre gana. A mí, en cambio, la propuesta de cine parodia-farsa me parece refrescante y bastante bien hecha. Absurda es, claro, pero a mí, al revés que a ti, eso me gusta.